Institucional

No a la liquidación del fútbol de Ferro

Expresamos nuestra preocupación por la situación del fútbol del club. A la oscura privatización, se suman nuevos desprendimientos de jugadores por cifras irrisorias y la falta de contratos.

Buenos Aires, 18 de junio de 2021. A tres meses de la privatización del fútbol profesional, la Comisión Directiva de Ferro todavía no pudo explicar públicamente las consecuencias que el acuerdo con el intermediario Cristian Bragarnik -supuestamente ya firmado- acarrean para el club. En este marco, hoy se informó el préstamo de Lautaro Torres a Central Córdoba sin que medie ningún ingreso de dinero en favor de Ferro. Esta inusual operación a título gratuito se añade a recientes desprendimientos de futbolistas por cifras irrisorias para el mercado argentino; también, la falta de contrato y consiguiente libertad de acción de jugadores surgidos de las divisiones inferiores.

La Agrupación Primero Ferro expresa su preocupación por la grave afectación que estas decisiones significan para el patrimonio del Club. Y, una vez más, reitera que el contrato de gerenciamiento con Bragarnik debe hacerse público, de cara a los socios y socias. Nuestra agrupación considera que el fútbol, como todas las actividades de la institución, deben gestionarse de manera transparente y profesional.

Los derechos económicos de la inmensa mayoría de los integrantes del plantel de Ferro hoy pertenecen a Bragarnik o a otros terceros. Los socios e hinchas de Ferro no pudimos saber cuánto percibirá el Club -por servir como vidriera- en futuras transferencias ni cuánto le corresponderá -en su calidad de “asesor”- a Bragarnik por eventuales transferencias de futbolistas cuyos derechos nos pertenecen a nosotros. Tampoco se aclaró si se continuarán saldando con estos fondos deudas contraídas oportunamente con ex integrantes de la Comisión Directiva.

Desde hace largo tiempo, el fútbol profesional de nuestro Club está sometido a una mala praxis que no solo genera un fracaso deportivo tras otro, sino que lo lleva hacia su vaciamiento. Si alguien se beneficia con estas maniobras, seguramente no seamos los socios e hinchas, que llevamos 21 años viendo deambular a nuestro equipo por categorías de ascenso casi sin chances serias de regresar a Primera División.

Ya nada nos sorprende, pero no puede dejar de preocuparnos. El jugador Carlos Airala, surgido de nuestras canteras, está a punto de quedar libre, con el daño patrimonial que eso generará. A menos que se evite, lo mismo sucederá con Rodrigo Brandán y Gastón Icardi, según informaron medios partidarios. Matías Ramírez, otro futbolista promisorio, fue transferido a Godoy Cruz por apenas USD 30.000 brutos, de los que no se sabe cuántos ingresaron al Club. Del igual modo, jugadores incorporados oportunamente dejaron el Club en los últimos meses por no poder afrontarse cifras igualmente alcanzables en el mercado; tales los casos de Cristian Bordacahar y Enzo Díaz. Estas y otras dudas aquejan hoy a los socios e hinchas de Ferro. Los presentes desmanejos son de enorme gravedad y probablemente merezcan un estudio a fondo también en otro nivel. Creemos firmemente que Ferro recuperará su grandeza cuando sea capaz de reasumir un modelo de gestión transparente, que asegure su sostenibilidad económica y en el que la toma de decisiones obedezca a un proyecto estratégico elaborado profesionalmente.

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